
La Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) ha llevado a cabo una renovación normativa trascendental en el ámbito asegurador de Argentina. Este ajuste en el Reglamento General de la Actividad Aseguradora (RGAA) afecta los criterios de capital computable y la valuación de inmuebles. Con esta actualización, se busca fortalecer la solvencia del sistema, optimizar los procesos de supervisión y asegurar una mayor claridad tanto para las entidades aseguradoras como para los asegurados.
Cambios Técnicos Principales
Exploramos los cambios más relevantes que trae esta nueva normativa:
- Capital Computable Redefinido: Se introduce una fórmula actualizada para calcular el capital mínimo requerido. Solo se admitirán en el cómputo los activos diferidos relacionados con pólizas de pago único que exceden el año.
- Valuación de Inmuebles: Para ser considerados en el capital computable, los inmuebles deben estar debidamente escriturados e inscritos a nombre de la aseguradora, con disponibilidad jurídica total, y ser valuados según las normas de la FACPCE. Se excluyen los inmuebles y valores que no estén directamente asociados a la actividad aseguradora.
- Exclusiones Claras: Se dejan fuera del capital computable activos de realización complicada, como los gastos diferidos y créditos no relacionados directamente con operaciones típicas de seguros. Las participaciones en otras aseguradoras estarán limitadas al 15% del capital mínimo, eliminándose si la aseguradora participada presenta déficit.
- Reserva de Siniestros No Reportados (IBNR): El cálculo del IBNR se unifica al 10% de las primas emitidas en los últimos cuatro trimestres, ajustadas según el índice FACPCE. Se permitirá una reducción excepcional al 9% hasta diciembre de 2025 para suavizar el impacto en los balances.
Justificación Técnica
La reforma aborda las relaciones técnicas desde un nuevo enfoque:
- El capital mínimo busca asegurar la estabilidad financiera y solidez a largo plazo de las aseguradoras.
- El Estado de Cobertura asegura la correcta correspondencia entre activos y pasivos, minimizando la exposición a diferentes tipos de activos computables según el perfil técnico de cada entidad.
Este mecanismo persigue los siguientes objetivos:
- Simplificar el cálculo de las relaciones técnicas y los estados contables.
- Optimizar la supervisión mediante parámetros objetivos y estandarizados.
- Reducir los costos operativos y la carga administrativa sin comprometer la efectividad de la supervisión.
- Eliminar conceptos redundantes, favoreciendo procesos más ágiles y eficientes.
Impacto y Ventajas para Asegurados y el Mercado
- Solvencia Reforzada: Se logra una mejor capitalización y una menor exposición a activos poco líquidos, aumentando la confianza y estabilidad del sistema.
- Transparencia Aumentada: Las normas contables profesionales evitan la sobrevaluación de activos y mejoran la objetividad de los estados financieros.
- Eficiencia Supervisora Incrementada: La SSN puede realizar controles más precisos y ágiles gracias a la simplificación contable y estandarización.
Estos cambios se implementarán para los estados contables cerrados a partir del 30 de septiembre de 2025. Como asesores de seguros, instamos a las compañías y profesionales a revisar la nueva reglamentación con detenimiento y ajustar sus procesos conforme a ella.